Rebaja del impuesto a las herencias

Las nuevas autonomías del PP rebajan impuestos a las herencias

Se ha producido un cambio de rumbo significativo en la política fiscal de muchas comunidades autónomas. Las elecciones autonómicas del 28 de mayo se percibían como un evento crucial para el futuro de la política tributaria en España incluso antes de su celebración. En medio de una batalla ideológica entre el bloque de izquierda liderado por el PSOE, que controlaba la mayoría de las autonomías y el Gobierno central, y el bloque de derecha encabezado por el PP, que tenía el control de varias comunidades, desde 2022 se planteó un escenario de dos modelos fiscales completamente opuestos.

El máximo ejemplo de esta disputa política fue la creación del impuesto a las grandes fortunas por parte del Gobierno central, con el objetivo de armonizar el Impuesto sobre Patrimonio al eliminar las bonificaciones aplicadas por las comunidades autónomas gobernadas por el PP.

La creación de este impuesto fue la respuesta del Gobierno de Pedro Sánchez a los anuncios de reducción de impuestos realizados por las comunidades gobernadas por el PP el año pasado, en un contexto de clima preelectoral de cara a las elecciones de mayo de 2023, que también llevó a varias comunidades presididas por el PSOE a competir en la reducción de impuestos.

Ahora, una vez celebradas las elecciones autonómicas y establecidos los gobiernos en cada territorio, ha comenzado la segunda fase de la batalla. El cambio del color político rojo del PSOE por el azul del PP en muchas comunidades autónomas después de las elecciones de mayo ha desencadenado una serie de anuncios de reducción fiscal, con el Impuesto de Sucesiones y Donaciones como elemento común.

Cuatro comunidades autónomas: Comunidad Valenciana, Baleares, Canarias y La Rioja, ya han aprobado o iniciado el proceso para bonificar completamente o casi completamente este impuesto, mientras que los gobiernos de otras cuatro: Aragón, Cantabria, Murcia y Extremadura, también prometieron medidas en este sentido durante la campaña. En todos estos casos, el cambio de gobierno se produjo después del 28 de mayo, con el PP asumiendo el control en todas ellas, excepto en Canarias, donde el PP es socio minoritario en un gobierno liderado por Coalición Canaria, aunque la consejera de Hacienda, Matilde Asián, es del PP.

El Impuesto de Sucesiones, junto con el Impuesto sobre Patrimonio, suele ser el centro de los debates entre los modelos fiscales opuestos defendidos por la izquierda y la derecha. Para la izquierda, este impuesto es una herramienta importante para avanzar en la redistribución de la riqueza y la igualdad de oportunidades, argumentando que su eliminación beneficia a familias con altos ingresos y patrimonios. Por otro lado, la derecha lo critica y lo denomina el «impuesto a la muerte», señalando las renuncias a herencias que ocurren cada año, en su mayoría debido a las grandes deudas que conllevan, pero también debido a la falta de liquidez de los herederos para pagar los impuestos asociados.

A pesar de que existe una regulación estatal, este impuesto está cedido a las comunidades autónomas, que establecen las tarifas, bonificaciones y reducciones que consideran apropiadas. Además, factores como el parentesco, el patrimonio previo del heredero, el tipo de activo o su valor pueden influir en la tributación, lo que significa que la carga fiscal varía significativamente de una comunidad autónoma a otra.

(Expansión, 18-09-2023)