Rebaja del IRPF para luchar contra la inflacción | Gestoria en Mataró

Once Comunidades rebajan IRPF para paliar la inflación

Las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular y los territorios con regímenes forales han optado por ajustar sus tasas del impuesto sobre la Renta de diferentes maneras para contrarrestar parte del aumento encubierto de la carga fiscal causado por el incremento de los precios y los salarios.


La disputa fiscal entre las regiones y el Gobierno central se está intensificando. Después de los resultados de las elecciones autonómicas de mayo de 2023, en las cuales el Partido Popular arrebató al PSOE gran parte del poder regional, ya son once las comunidades que han aprobado diversas formas de reducción del IRPF para mitigar los efectos del aumento de la carga fiscal encubierta debido al incremento de precios y salarios cuando el impuesto no se ajusta. Contrariamente a la estrategia de ajustar el impuesto frente a la inflación, el Gobierno central ha optado por impulsar una reducción del tributo limitada a rentas bajas, hasta los 21.000 euros.


«La tendencia está en aumento. Ya son once las comunidades autónomas que, durante los años 2022, 2023 y 2024, han reducido su escala autonómica, probablemente como resultado de la crisis y el aumento de los precios», explicó ayer Rubén Gimeno, secretario técnico del Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), del Consejo General de Economistas (CGE), durante la presentación del informe Panorama de la Fiscalidad Autonómica y Foral 2024. En concreto, se trata de Andalucía, Aragón, Baleares, Cantabria, Castilla y León, Galicia, Madrid y La Rioja, todas gobernadas por el PP, así como de los territorios forales de País Vasco y Navarra, los únicos que tradicionalmente han ajustado su tarifa.


Para el ejercicio 2024, según detalla el REAF, las estrategias han sido diversas en cada región. «Algunas comunidades ajustan directamente todas las franjas para todos los contribuyentes», y modifican los mínimos personales y familiares, los cuales desde el REAF consideran necesario activar para combatir la llamada progresividad en frío. Es el caso de Madrid, que ajusta al 3,1% la escala autonómica; Navarra, que lo hace al 3% en 2024, tras el 4% del año pasado; o País Vasco, al 2,5%.


Por otro lado, para el año 2024, Aragón reduce un 5% los primeros tramos de renta, hasta los 52.500 euros; Baleares reduce en medio punto los tipos para rentas de hasta 30.000 euros y en 0,25 puntos a partir de ahí, al mismo tiempo que aumenta un 10% los mínimos personales y familiares; Cantabria reduce de siete a seis sus tramos, disminuyendo los tipos de todos; y Extremadura reduce los tipos para rentas de hasta 20.000 euros, mientras los aumenta desde 60.000.


La excepción es Canarias, presidida por Coalición Canaria con el PP en la vicepresidencia, que ha decidido no prorrogar las reducciones fiscales ligadas a la inflación aplicadas en 2022 y 2023, siendo la única región en la que la factura fiscal aumenta para todos los residentes, independientemente de su renta.


En resumen, el mapa de la fiscalidad autonómica indica que, en términos tributarios, «País Vasco es la comunidad autónoma más económica para las rentas medias y Madrid lo es para las rentas más altas», destaca Raquel Jurado, responsable del Servicio de Estudios del REAF. Por otro lado, los territorios forales son los que imponen mayores cargas a las rentas bajas, Cataluña es la que más presión ejerce sobre las medias y la Comunidad Valenciana es la que más gravamen impone a las rentas altas.


Con tipos marginales máximos que oscilan entre el 45% de Madrid y el 54% de Valencia, para un asalariado que perciba 30.000 euros anuales, la factura tributaria puede llegar a aumentar hasta 492 euros si reside en Cataluña, donde abonará 5.039 euros, en lugar de País Vasco, donde pagaría 4.547 euros. Para una renta de 45.000 euros, la diferencia alcanza los 957 euros; para una de 110.000 euros, asciende a 3.644 euros y en el caso de ingresos de 300.000 euros, se incrementa a 19.246 euros.

 


(Expansión, 13-03-2024)